PELUSA Y MANDARINA
Pelusa y Mandarina
Pelusa y Mandarina son dos gatos.
Nacieron de nuestras ilustraciones y, con el tiempo, fueron encontrando su propio lugar dentro del Universo Cronopio.
Hoy aparecen en dibujos, productos, historias y conversaciones. Pero hace mucho dejaron de ser solamente personajes.
Se volvieron compañeros de viaje.
Pelusa tiene la costumbre de encontrar algo interesante donde otros no lo ven.
Puede convertir una tarde cualquiera en una aventura, una caja en una nave espacial o una pregunta sencilla en una conversación que dura más de lo previsto.
No porque tenga respuestas extraordinarias.
Más bien porque nunca perdió la curiosidad.
Mandarina es distinto.
Aparece con una flor, una bicicleta o una idea que parecía improbable hace cinco minutos.
Tiene un talento especial para entusiasmarse.
Y para recordar que muchas veces las mejores historias empiezan cuando uno deja de esperar el momento perfecto.
No son opuestos.
Son amigos.
Y como suele pasar con los buenos amigos, cada uno aporta algo distinto al viaje.
Hay días en los que nos sentimos un poco más como Pelusa.
Días para observar, imaginar o mirar las cosas desde otro lugar.
Y hay días en los que nos parecemos más a Mandarina.
Días para animarse, salir a dar una vuelta o empezar algo nuevo sin tener todo resuelto.
No son perfectos.
Y la verdad es que muchas veces tampoco saben muy bien qué están haciendo.
Simplemente nos recuerdan algunas cosas que a veces olvidamos.
La importancia de jugar.
La posibilidad de volver a empezar.
La alegría de compartir el camino con otros.
Y esa costumbre tan cronopia de encontrar algo extraordinario en las cosas más simples.
En el fondo, Pelusa y Mandarina son dos gatos.
Pero también son dos maneras distintas de recorrer el Universo Cronopio.
Y quizás por eso siempre terminan apareciendo cuando hacen falta.

